viernes, 25 de septiembre de 2009

La migra

Mi estimadísima banda de este su sitio de los Dos Tenochas, pues hoy les voy a contar una historia que confirma la teoría mundial de que nuestros vecinos del norte son rete estrictos (por no utilizar otro calificativo)

Pues todo comenzó cuando su servidor se trepó a una aeronave que lo llevaría del otro lado del Río Bravo.

Sólo tenía dos certezas; la primera, mi vuelo hacía una escala; la segunda, mi destino final.

Ya saben, rumbo a la sala de abordar uno se pregunta “¿On toi? Y ¿a onde voy?”, entonces se procede a hacer lo que haría cualquier persona con dos dedos de frente checas el pase de abordar y en el papelito se podía leer “sala F30” y destino a “San Francisco”

¡¡¡¡Qué!!!!, ¡¡¡¡¿a dónde?!!!!, bueno pues a abordar y a cuidarse el... equipaje.

Después de casi 6 horas de vuelo aterrizamos, ¿y ora?, pues sigue a toda la raza de japoneses (me cae que hay demasiados en el mundo).

Mientras haces fila en el primer retén vas sacando tus formas de migración, te peinas, revisas no traer un frijolazo del delicioso desayuno que ya no te sirven en el avión y te dispones a pasar a la toma de huellas y foto.

“Next” te grita el poli que la hace como de cajera, que las huellas, que la foto y prueba superada.

Siguiente paso: recoge las maletas y a continuación… sigue al grupo de japoneses (que no era el mismo de antes, les digo que hay un chingo)

Llegamos al retén número dos y ahí es donde se pone gacho el asunto. Al hacer entrega del formato KW243…

Poli: ¿Where are you going? (¿A dónde?)
Yo: Las Vegas
P: ¿What for? (¿A que chingaos?)

Y que se vale madre, es una de esas situaciones que automáticamente activan mi cara de “hazme el favron cabor, no seas imbécil” junto con el sarcasmo que amablemente me fue heredado.

Cómo que a qué voy, es como preguntarle a alguien para que va al oncólogo, o a qué va a un table, no vas a saludar, ni a barrer, ni a ver las luces neón de afuera.

Yo: “I’m going to bet…” (Mala traducción de Voy a apostar)
Yo: ”… a lot” (Un chingo)
P: “¿?”
Yo: “And party…” (Y a fiestear)
Yo: “… a lot” (Otro tanto)

Y que me aplica la revisión aleatoria (aleatorio = los que ellos quieren), afortunadamente no me pasaron al cuartito, porque por lo que cuentan de SF, habrían atentado contra mis preferencias.

Pues que se me pone loco, me interroga y solicita identificación del trabajo, en ese momento yo me veía perdido porque mi credencial del trabajo está tan gastada que no se me ve la cara.

Suerte de principiante, lo pasa por alto y me manda a una banda, como la de la revisión de equipaje de mano, con la diferencia de que esta no camina. Me regresa la mirada de “estás bien güey”, y me pide llevarle mi maleta.

En ese momento perdimos al poli, desmadró toda mi maleta, sacó el perfume, lo olió, casi casi se echa un poco, buscaba dentro de los zapatos, entre las camisas, debajo de la gorra, todo.

Finalmente convencido de que no era narco y que mi castigo por ser sarcástico con la autoridad había sido cumplido me da la orden de llegarle.

Pinche pseudo tamarindo migratorio, primero te pones loco por recibir una respuesta lógica, después me interrogas, haces una revisión “aleatoria” y todavía tengo que volver a hacer mi maleta?

Ni pez, rápidito y de buen modo, porque si no puedes perder la conexión, vuelves a hacer tu maleta y corres.

Moraleja: Cuando vayas a Las Vegas y te pregunten a qué vas, simplemente contesta “¿What?, no hablar inglich”.

3 comentarios:

  1. Que buena anecdota broder!!!
    Ahora ya sabes que para la proxima si realmente quieres sacarle un pedo habla como "Samuelitos"
    y le contestas "como que adande vay... no me changa asted"...

    Jajajaja, oye hay que contactar al polo polo para que haga de nuestras chocoaventuras unos chistes fabulosos!!!

    Saludos partner.

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  2. jajajaja nada mas a ti se te ocurre contestarle a los de la migra asi...pero si tienes razon son muy muy mamones...

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