Amigos, amigos, amigos, heme aquí después de tomar las clases de seducción colmillo con el profesor Horacio Cascarín... perdón con el profesor El George.
La historia de hoy comienza hace unos meses cuando nuestro bro El Wuero y su servidor iniciamos la aventura de irnos a vivir a un depa bueno, bonito y barato, y que por si fuera poco me queda a 3 min. de la oficina.
Habíamos llevado una vida tranquila, hasta que hace mes y medio recibimos otros dos roomies. Recibimos a la buena ChEli (que ha sido una maravilla de roomie) y con ella llegó también Perri o como lo conocen El Wuero y ChEli: Timo.
Desafortunadamente no cuento con material visual para transportarlos con mayor facilidad a lo que sucedió esta tarde, pero pueden imaginar que Perri es un labrador español, negro como Ob... la noche y que parado en dos patas es más alto que yo.
Hoy jueves es día de comer en el depa con los brothers de Reforma, así que sal de la oficina 2 en punto y corre para tener tiempo de echar el café después de la comida.
Después de media hora buscando estacionamiento, encontramos un lugarcito casi lo suficientemente grande para mi coche, aplicamos el "Sí salen, no les estorba tanto" y corrimos al depa.
Llegando, El Wuereaver y ChEli ya nos habían hecho el paro de hacer la sopa, en chinga prepara el guisado. Mientras tanto Perri parecía estar tranquilo encerrado en el cuarto de sus orgullosos dueños, El Wuero corría a un curso y Eli nos ayudaba a servir la comida.
Justo cuando terminamos de comer y antes de encender el tradicional cigarrito, Eli tuvo que salir a ver a su madre y hermana que regresaban de un viaje.
Cinco minutos después (cuando no se había acabado el cigarro post-comida), recibí una llamada. ChEli alias "Salsas" estaba en la gasolinería y había dejado su cartera en el depa, necesitaba que se la llevara.
"Hijos míos no es por correrlos, pero vámonos, tenemos que rescatar a mi roomie"
Mientras mis amigas llamaban el elevador yo le daba de comer a Perri y lo liberaba de su encierro, antes de salir vi que se enfilaba a la cocina.
Que bueno que lo vi, si no se hubiera quedado abierta y hubiera hecho de las suyas.
Corrimos al coche, cuatro llantas... ninguna ponchada, arráncate. Entregamos la cartera y regresamos a la oficina.
Parecía una tarde tranquila y sin eventualidades hasta que cerca de las 7 recibí una llamada del mismísimo Dr. Wuero para informarme que una vez más dejé la puerta de mi baño abierta y algunas cosas sobre la mesa del comedor.
El saldo fue que Perri además de comer lo que le dejé, se echó de postre:
-Media barra de jabón de manos
-Un bote de catsup (no sólo el contenido, también devoró parte del envase)
-Muy fino el cabrón, se tragó un aderezo de ensalada, de esos que vienen todos cucos en un botecito de vidrio.
-Como le dio sed se chingó una botella de agua que también dejé en la mesa.
Seguramente le espera una noche diarreosa a mis estimados roomies, y por este conducto les hago llegar mi más sincero Ooops, junto con una disculpa por no haber previsto lo que podía hacer Perri.
No me puedo despedir sin solicitarles que recuerden (o en su defecto busquen en Youtube) aquella bonita frase de Amores Perros, en la historia de Gael, que dice: "¿Ya te enteraste del desmadre que armó tu perro?
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Eso te pasa por mamador y por decirme "amiga".
ResponderEliminarJajaja. Todos somos culpables, empezando por ¿quién dejó la puerta del baño abierta???? En teoría comemos en casa para ahorrar... y con estos destrozos nos sale peor. Una disculpa de la secta. =)
ResponderEliminarEnano, se nota que nunca has tenido mascota, de seguro si tuviste un "Tamagochi" se te murio en chinga!!!
ResponderEliminarNo culpen al enano de los pequeños errores de la inexperiencia, nunca tuvo a un animalito a su cuidado, el único animalito que tiene, es el animalito interno que todos llevamos y vean como lo trata, debe ser un animalito bipolar o algo... Enano te mando un beso
ResponderEliminarMarigén